
Higuey- El presidente Leonel Fernández, acompañado de la Primera Dama Margarita Cedeño de Fernández, encabezó la celebración de la eucaristía en honor a la patrona del pueblo dominicano, la cual fue oficiada por Su Eminencia Reverendísima Cardenal Nicolás de Jesús López Rodríguez asistido por el obispo de la Diócesis de La Altagracia, monseñor Gregorio Nicanor Peña Rodríguez.
El mandatario arribó a la Basílica de La Altagracia a las 10 de la mañana y de inmediato recibió los honores militares de un batallón mixto de las Fuerzas Armadas con una salva de 21 cañonazos. Luego presidió la procesión escoltado por la imagen de La Altagracia, tras recibir los saludos del secretario de las Fuerzas Armadas, mayor general Rafael Peña Antonio y otros jefes militares de los institutos castrenses del país en la explanada del Santuario de La Altagracia.
Tras dar la bienvenida al presidente Fernández y su esposa, el Cardenal Nicolás de Jesús López Rodríguez inició la celebración con motivo del Día de La Altagracia.
El Cardenal dijo que toda la República Dominicana y más allá van hoy al santuario porque saben que allí hay un tesoro espiritual, y que la Virgen de La Altagracia quiere ser patrimonio de todos los dominicanos. De inmediato refirió la historia sobre la devoción del pueblo dominicano a La Altagracia y la fecha de aparición en la República Dominicana que data del 1504.
Luego aseguró que La Altagracia ha estado presente en todos los momentos difíciles del pueblo dominicano, y que “hoy venimos a pedirle por las dificultades internas de los dominicanos”.
Destacó que la primera intención de la celebración a La Altagracia es por la situación actual de la República Dominicana, para que los dominicanos no perdamos el horizonte.
Su Eminencia consideró que primero está la patria, y resaltó que la Virgen de La Altagracia es la mayor exponente de la dominicanidad porque está vestida con los colores patrios.
Ante la presencia de miles de feligreses, funcionarios del gobierno y devotos altagracianos, López Rodríguez aseguró que ante la patria, lo particular y lo personal pasa a un segundo plano.
Dijo que en la República Dominicano se necesita más sencillez y humildad y sentido patriótico, y anunció la puesta en circulación de un libro sobre los valores.
Sostuvo que cualquier decisión que se tome respecto a la búsqueda de soluciones a la crisis económica debe tener presente al pueblo dominicano y sus mejores intereses.
Pidió enfrentar con gallardía el desorden y las incongruencias que existen en el mundo, ya que esas cosas no están en el plan de Dios.
Ante los presentes dijo extender su solidaridad a todos los que están padeciendo enfermedades, hambre, miseria y desamparo.
El obispo de la diócesis de La Altagracia monseñor Nicanor Peña saludó a todos los presentes, especialmente al gobernador de la Basílica de Higuey, Alejandro Grullón y su esposa Melba de Grullón; a Amable Aristy Castro y su esposa e hija; al empresario turístico Frank Rainieri y Haydeé de Rainieri, entre otros invitados especiales. Pidió a la Virgen les acompañe siempre.
El mandatario arribó a la Basílica de La Altagracia a las 10 de la mañana y de inmediato recibió los honores militares de un batallón mixto de las Fuerzas Armadas con una salva de 21 cañonazos. Luego presidió la procesión escoltado por la imagen de La Altagracia, tras recibir los saludos del secretario de las Fuerzas Armadas, mayor general Rafael Peña Antonio y otros jefes militares de los institutos castrenses del país en la explanada del Santuario de La Altagracia.
Tras dar la bienvenida al presidente Fernández y su esposa, el Cardenal Nicolás de Jesús López Rodríguez inició la celebración con motivo del Día de La Altagracia.
El Cardenal dijo que toda la República Dominicana y más allá van hoy al santuario porque saben que allí hay un tesoro espiritual, y que la Virgen de La Altagracia quiere ser patrimonio de todos los dominicanos. De inmediato refirió la historia sobre la devoción del pueblo dominicano a La Altagracia y la fecha de aparición en la República Dominicana que data del 1504.
Luego aseguró que La Altagracia ha estado presente en todos los momentos difíciles del pueblo dominicano, y que “hoy venimos a pedirle por las dificultades internas de los dominicanos”.
Destacó que la primera intención de la celebración a La Altagracia es por la situación actual de la República Dominicana, para que los dominicanos no perdamos el horizonte.
Su Eminencia consideró que primero está la patria, y resaltó que la Virgen de La Altagracia es la mayor exponente de la dominicanidad porque está vestida con los colores patrios.
Ante la presencia de miles de feligreses, funcionarios del gobierno y devotos altagracianos, López Rodríguez aseguró que ante la patria, lo particular y lo personal pasa a un segundo plano.
Dijo que en la República Dominicano se necesita más sencillez y humildad y sentido patriótico, y anunció la puesta en circulación de un libro sobre los valores.
Sostuvo que cualquier decisión que se tome respecto a la búsqueda de soluciones a la crisis económica debe tener presente al pueblo dominicano y sus mejores intereses.
Pidió enfrentar con gallardía el desorden y las incongruencias que existen en el mundo, ya que esas cosas no están en el plan de Dios.
Ante los presentes dijo extender su solidaridad a todos los que están padeciendo enfermedades, hambre, miseria y desamparo.
El obispo de la diócesis de La Altagracia monseñor Nicanor Peña saludó a todos los presentes, especialmente al gobernador de la Basílica de Higuey, Alejandro Grullón y su esposa Melba de Grullón; a Amable Aristy Castro y su esposa e hija; al empresario turístico Frank Rainieri y Haydeé de Rainieri, entre otros invitados especiales. Pidió a la Virgen les acompañe siempre.
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